miércoles, 23 de septiembre de 2009

FESTIVIDAD DE SAN PÍO DE PIETRELCINA

En la Festividad de San Pío de Pietrelcina, os ofrecemos la siguiente entrevista realizada al Santo Padre Pío, y tomada del blog de nuestros hermanos chilenos de Santa Bárbara de la Reina de Casablanca.

Padre, ¿qué es la Misa para usted?

La sagrada consumación de la pasión de Jesús.

¿Cuánto sufre usted en la Santa Misa?

Todo lo que ha sufrido Jesús en su pasión, aunque inadecuadamente y dentro de lo que es posible a una criatura humana. Y esto por su bondad y a pesar de mi desmerecimiento.

¿Cuál “fiat” es el que usted practica?

Sufrir siempre, y sufrir por los hermanos de exilio y por el Reino divino.

En el divino sacrificio, ¿carga con nuestras iniquidades?

No se puede hacer otra cosa, porque eso forma parte del divino sacrificio.

¿Por qué llora siempre cuando lee el evangelio?

¿Te parece poca cosa que un Dios converse con sus criaturas? ¿Y que sea por ellas ignorado? ¿Y que sea continuamente herido por su ingratitud e incredulidad?.

¿Por qué padece tanto en la consagración?

Porque es justamente allí que sucede una nueva y admirable destrucción y creación. Los secretos del Rey supremo no se revelan sin profanarlos. ¿Me preguntas por qué sufro? ¡No lagrimitas, sino torrentes de lágrimas quisiera derramar! ¿No reflexionas frente al tremendo misterio? ¡Un Dios víctima de nuestros pecados! ¡Entonces nosotros somos sus verdugos!.

¿Cuánta gloria da a Dios la Santa Misa?

Infinita gloria.

¿Qué debemos hacer durante la Santa Misa?

Tener compasión y amar.

¿Cómo debemos participar en la Santa Misa?

Como hicieron la Santísima Virgen y las piadosas mujeres. Como asistió San Juan al sacrificio eucarístico y al sacrificio cruento de la Cruz.

¿Qué beneficios recibimos participando de la Misa?

No se pueden enumerar. Los veréis en el Paraíso.

¿Qué quiere decir que el hijo de Dios se encarnó para glorificar al Padre?

Entre creador y criatura hay una diferencia infinita. ¿Cómo podría la criatura elevarse a Dios y ser admitida en el Paraíso? El hijo de Dios la incorporó, la elevó haciéndola capaz de esto. El es el puente entre Dios y el hombre.

Debemos agregar lo que falta a la pasión de Cristo. ¿Qué falta?

Jesús nos ha redimido, pero es necesaria nuestra cooperación: esto es lo que falta.

¿Qué le pediría a Jesús crucificado? ¿El amor?

Sí, pídele sufrir por amor suyo. Jesús, antes de entrar en la gloria, tuvo que padecer. Nosotros debemos seguirlo.

Dígame alguna palabra sobre Jesús coronado de espinas.

No retrocedas frente a las pruebas que Jesús prepara y reserva para sus elegidos; acepta seguirlo generosamente, y síguelo, sino alegre, al menos con dulzura, con la esperanza del premio que te tiene reservado.

¿En qué consiste la perfección cristiana?

En cumplir con la voluntad de Dios y de quien lo representa, tanto si es dulce como si es amarga. Consiste en adaptarse a la voluntad del amante.

¡Tengo tanto miedo a la muerte!

Pidamos al Señor que nos mande la muerte cuando estemos en gracia de Dios, asistidos por El, por su Madre y por San José; y después de haber cumplido aquí con el purgatorio.

¿Cómo puedo cumplir con el purgatorio en esta tierra para subir al cielo?

Aceptando todo de las manos de Dios. Ofreciéndole también todo con amor y gratitud, para que nos dé la posibilidad de pasar del lecho de muerte directamente al Paraíso.

¿Cuál es la penitencia que más agrada y acepta Dios?

El dolor por los propios pecados; el cargar con dulce resignación la propia cruz.

¿Y cuál es el camino para llegar a la salvación?

El de la misericordia.

¡Yo no doy tanta importancia a la meditación!

Con la oración se busca a Dios; en la meditación, se lo encuentra y saborea.

Padre, yo me doy cuenta de que usted lo es todo para todos.

Corrijo: todo de cada uno. Cada uno puede decir el Padre es todo mío.


1 comentario:

Anónimo dijo...

Siendo sobreabundante el número de vocaciones a la vida sacerdotal y/o religiosa que solicitan ingresar al IBP y, al mismo tiempo, ante la imposibilidad de acogerlos a todos en nuestro seminario en Courtalain-Francia, nos vemos obligados a transformar nuestra Sede actual en Casa de Formación; así, la Divina Providencia, por medio del Superior General, en cumplimiento de nuestros estatutos, nos ha señalado el camino y al mismo tiempo nos proporciona un debido resguardo canónico.

Cuánto desearíamos contar con la bendición de nuestros proyectos por parte de las autoridades locales y poder disponer de un centro de apostolado en beneficio de todos los fieles que lo deseen.
http://delbuenpastor.blogspot.com/2009/09/providencialmente-el-ibp-se-ve-obligado.html

Quiera la Santísima Virgen del Carmen continuar protegiéndonos de todo peligro y asechanzas bendiciendo nuestro nuevo Seminario.

De todo esto se hará lo que Dios quiera.

Aqui los documentos del Padre Laguerie.