lunes, 12 de octubre de 2009

NUESTRA SEÑORA DEL PILAR

Omnipotente y eterno Dios, que mediante la gloriosísima Madre de tu Hijo, maravillosamente nos preparasteis celestial defensa; concedednos propicio que, cuantos la veneramos con piadosa devoción en el especial título del Pilar, seamos protegidos con su perpetuo auxilio.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Que la Virgen del Pilar nos fortalezca en la esperanza en los momentos de desánimo, como hizo con nuestro patrón, Santiago apóstol, cuando éste estaba desanimado por la aparente inutilidad de su predicación entre nuestros antepasados... De la misma manera que entonces la Virgen santísima fortaleció la fe en nuestra patria, que tantísimos frutos ha dado durante los siglos,sigue fortaleciendo nuestra fe, para que el reinado del Corazón de sui Hijo entre nosotros sea cada vez más profundo y sincero.
¡Bendita y alabada sea la hora en que María santísima vino en carne mortal a Zaragoza...!

Benedicámus Dómino dijo...

Así sea!