lunes, 29 de junio de 2009

APOSTOLADO DEL ICRSS EN PAMPLONA

Este pasado fín de semana, el canónigo Raúl Olazábal, Superior en España del Instituto Cristo Rey Sumo Sacerdote, visitó Pamplona.
El sábado asistió a una comida campestre, en la que no faltaron matrimonios con sus niños y sobre todo mucha gente jóven. A continuación, se entronizó el Sagrado Corazón de Jesús en un hogar navarro. Y para finalizar la jornada, el canónigo Olazábal predicó una magnífica y brillante charla que llevaba por título "Noviazgo y matrimonio cristiano".
El domingo a las 13:00h y como viene siendo habitual celebró la Santa Misa Cantada por la Forma Extraordinaria en la Iglesia de las MM.AA. Recoletas.
A continuación os ofrecemos alguna fotografía de la Santa Misa.




domingo, 28 de junio de 2009

"LA REFORMA DE BENEDICTO XVI. LA LITURGIA ENTRE LA INNOVACIÓN Y LA TRADICIÓN"


Informamos a todos nuestros lectores interesados en el libro de Monseñor Nicola Bux, "LA REFORMA DE BENEDICTO XVI. La liturgia entre la innovación y la tradición", que lo pueden adquirir poniéndose en contacto con nosotros a través de nuestro correo electrónico: benedicamusdomino@hotmail.es

viernes, 19 de junio de 2009

FESTIVIDAD DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS


CONSAGRACIÓN AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
(Consagración realizada por Bernardo de Hoyos en 1733, según la fórmula de consagración de San Claudio de La Colombière. Bernardo de Hoyos pronunció la fórmula de consagración en latín. Aquí se muestra la traducción al castellano realizada por el P. Juan de Loyola).

¡Oh Corazón de mi amantísimo Jesús! ¡Corazón dignísimo de toda mi adoración y amor! Yo, N...., inflamado en el deseo de compensar y borrar tantas y tan graves injurias cometidas contra vos, y para huir, cuanto está de mi parte, el vicio de ingrato, os entrego y consagro del todo mi corazón con todos sus afectos, y a mí mismo con todo cuanto soy enteramente. Protesto que es mi deseo puro y sincero olvidarme del todo desde esta hora y momento de mí mismo y de todas mis cosas, para que, quitados todos los impedimentos, pueda entrar en vuestro sacrosanto Corazón, que con singular misericordia me habéis abierto, y habitar en él vivo y muerto con vuestros fieles siervos.
¡Oh Corazón santísimo! enseñadme, os ruego, el camino que debo tomar para que, olvidado enteramente de mí mismo, llegue a conseguir la pureza de vuestro amor, cuyo deseo me habéis infundido. Abrásome en vehementes deseos de agradaros; pero siento que de ningún modo podré llegar a conseguir lo que deseo sin aquel gran auxilio que vos solamente podéis darme. Perfeccionad, pues, en mí ¡oh Corazón santísimo! todo lo que os es agradable y conforme a vuestra voluntad. Conozco ciertamente que yo repugno y resisto; pero, si no me engaño, no quisiera resistir: a vos os toca dar y perfeccionarlo todo. A vos sólo ¡oh Corazón santísimo! se deberá toda la gloria de mi santidad, si mereciere finalmente el conseguirla: ni yo quiero aspirar en adelante a la misma santidad con otro fin sino el de vuestra gloria y alabanza. Amén.


EL PADRE BERNARDO DE HOYOS
Bernardo Francisco de Hoyos (1711-1735) nació en Torrelobatón (Valladolid) y fue declarado Venerable por Juan Pablo II el 12 de Enero de 1996. Está considerado como el principal apóstol de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús en España y, a pesar de sus pocos años de vida, puede considerarse un místico extraordinario.
No escribió grandes obras, pues Bernardo de Hoyos falleció a los 24 años, pocos meses después de su ordenación sacerdotal. Solamente instrucciones y documentos espirituales, algunos sermones, apuntes, y varios centenares de cartas, posiblemente más de 200 de ellas a su director espiritual el P. Juan de Loyola.

Al fallecer Bernardo de Hoyos en 1735, el P. Juan de Loyola escribió un manuscrito titulado “Vida del V. y angelical joven P. Bernardo Francisco de Hoyos de la Compañía de Jesús” en el que relata la vida de Bernardo: Comienza por su nacimiento y primeros años en Torrelobatón (Valladolid), luego la vida de estudiante en Villagarcía de Campos y en Medina del Campo, la de estudiante de Teología en Valladolid, su ordenación sacerdotal, y su fallecimiento pocos meses después.

En mayo de1733, cuando Bernardo tenía solamente 21 años y era estudiante de teología en Valladolid, tuvo conocimiento del culto al Sagrado Corazón de Jesús. Esto escribió Bernardo entonces: “Yo que no había oído jamás tal cosa, empecé a leer el origen del culto del Corazón de nuestro amor Jesús, y sentí en mi espíritu un extraordinario movimiento fuerte, suave y nada arrebatado ni impetuoso, con el cual me fui luego al punto delante del Señor sacramentado a ofrecerme a su Corazón para cooperar cuanto pudiese a lo menos con oraciones a la extensión de su culto”.

Bernardo de Hoyos pedía que la devoción al Corazón de Jesús fuese conocida en España, como lo era en Francia y en otros países, y que hubiese la fiesta del Sagrado Corazón. Escribió Bernardo: “Dióseme a entender que no se me daban a gustar las riquezas de este Corazón para mi sólo, sino para que por mi las gustasen otros. Pedí a toda la Santísima Trinidad la consecución de nuestros deseos, y pidiendo esta fiesta en especialidad para España, en que ni aun memoria parece hay de ella, me dijo Jesús: ‘Reinaré en España, y con más veneración que en otras muchas partes’ “.

El joven Bernardo quería extender el culto al Sagrado Corazón en España, en la América española y en todo el mundo. Ayudó a que se trajeron estampas de Roma, que luego se imprimieron también aquí. Pidió a su director espiritual el P. Juan de Loyola que escribiese un libro que se tituló “Tesoro escondido en el Sacratísimo Corazón de Jesús”, ocupándose Bernardo de recaudar los fondos necesarios para su impresión (la primera edición del libro se hizo en Valladolid, en 1734, en la imprenta de Alonso del Riego, impresor de la Real Universidad). Se enviaron ejemplares a la Casa Real, a Obispos y Arzobispos, y a muchas partes de España y América. Numerosos Obispos y Arzobispos concedieron indulgencias a los que lo leyesen. Fue tal la difusión del libro “Tesoro escondido”, que en pocos años se hicieron ocho ediciones en diferentes ciudades.

En relación a la primera edición del “Tesoro escondido”, en la que tanto colaboró Bernardo, su director espiritual el P. Juan de Loyola relata lo siguiente: Cuando Bernardo de Hoyos se acercó a comulgar llevando bajo la sotana el primer ejemplar del libro, “... preguntó amorosísimo el Señor al H. Bernardo qué pedía a su Corazón en recompensa....; respondió el H. Bernardo que no pedía más que la extensión de su celestial culto y sus progresos en España y en toda la Iglesia. Pero sintiendo que deseaba el Señor le pidiese todavía alguna gracia especial para su librito del Tesoro, le suplicó humildemente se sirviese confirmar las gracias e indulgencias que los señores Obispos habían concedido a los que lo leyesen. Oyó el benignísimo Señor la humilde súplica de su siervo, y accediendo a ella, le respondió con un rostro de amor y majestad que su Corazón las confirmaba: mas, que los que leyesen este librito con buena intención, serían aprobados de su Corazón; el cual a todos concedía, entre otros, un don especial: a los pecadores, inspiraciones por medio de su lectura para salir de su mal estado; a los justos, mayores gracias y deseos de caminar a la perfección; a los perfectos, un amor purísimo y ardentísimo a su Corazón, en el cual sentirían sus deliciosísimas dulzuras”.

En 1735, el P. Bernardo de Hoyos enfermó de tifus y tras una corta enfermedad, falleció en Valladolid el 29 de noviembre de 1735. Actualmente sigue adelante su proceso de Beatificación, y ya se han presentado en Roma los documentos de una curación instantánea, atribuida a la intercesión del P. Hoyos.

jueves, 18 de junio de 2009

PRINCIPALES REVELACIONES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS A SANTA MARGARITA


PRINCIPALES REVELACIONES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS.
(De las muchas manifestaciones que del Corazón de Jesús tuvo Santa Margarita María, cuatro son las consideradas más importantes.)

Primera Revelación(27 de Diciembre de 1673).
Fiesta de San Juan Evangelista.
El corazón de Margarita entra en el Sagrado Corazón. Santa Margarita está en presencia del Amor Sacramentado. Jesús la hace reposar en su divino pecho donde le descubre "las maravillas de su amor y los secretos de su Corazón". Y le dice: "Mi divino Corazón está tan apasionado de amor a los hombres, en particular hacia ti, que, pudiendo contener en El las llamas de su ardiente caridad, es necesario que las derrame valiéndose de ti, y se manifieste a ellos para enriquecerlos con los preciosos dones que te estoy descubriendo...". Le pide en seguida su corazón y lo introduce en el suyo...
Luego el Señor lo saca y lo vuelve a colocar en el pecho de Margarita, "como una llama ardiente en forma de corazón". Este fuego le producirá un intenso dolor de costado, garantía de la verdad de la aparición. Margarita queda, durante muchos días, abrasada de amor.

Segunda Revelación(1674).
Nuestro Señor nos explica como representar y venerar su Corazón.
La Santa: "Ese día el divino Corazón se me presentó en un trono de llamas, transparente como el cristal, con la llaga adorable, rodeado de espinas significando las punzadas producidas por nuestros pecados...".
El Sagrado Corazón quiere difundir esa devoción por todo el mundo, como el último esfuerzo por abrasarnos con el fuego de su Amor.
En la nueva devoción Jesús pide venerar su Corazón divino bajo la forma de un corazón de carne, la llaga de la lanza estará bien visible, lo rodearán llamas y lo ceñirán las espinas llevando en la parte superior una cruz. "Los que lo honren públicamente recibirán gracias muy especiales".

Tercera Revelación (1674).
El Corazón de Jesús: hoguera ardiente de caridad.
Nos cuenta Santa Margarita: "...Estaba ante el Santísimo Sacramento expuesto con un extraordinario recogimiento y se presentó delante de mí Jesucristo, mi amado Dueño, todo resplandeciente de gloria, con sus cinco llagas brillantes como cinco soles, despidiendo de su Sagrada Humanidad rayos de luz de todas partes pero sobre todo de su adorable pecho, que parecía un horno encendido; y, habiéndose abierto, me descubrió su amante y amable Corazón, vivo manantial de tales llamas. Me fue haciendo entender entonces las inexplicables maravillas de su puro amor hacia los hombres de quienes no recibía más que ingratitudes... Amante apasionado se queja de la falta de amor de los suyos y, divino mendigo, nos tiende la mano pidiendo nuestro amor."
Le pide que comulgue cada vez que pueda, especialmente todos los primeros Viernes. Le pide también la Hora Santa en la noche del Jueves al Viernes, de 23 a 24 horas, para acompañarlo en la humilde y dolorosa oración que hizo a su Padre en el Huerto de los Olivos, antes de Su Pasión.

Cuarta Revelación(El Gran encuentro del 16 de Junio de 1675).
El gran dolor del Corazón de Jesús. La institución de su Fiesta.
Es considerada la más importante. Ese día, se hallaba la Santa adorando el Santísimo Sacramento en profunda contemplación, cuando se le aparece Nuestro Señor Jesucristo mostrándole su Divino Corazón, y le dice: "Mira este Corazón que tanto ha amado a los hombres y al que nada se ha perdonado hasta consumirse y agotarse para demostrarles su Amor: y en cambio, no recibe de la mayoría más que ingratitudes, por las irreverencias, desprecios y sacrilegios hacia Él en este Sacramento de Amor.'' (La Eucaristía).

"Pero lo que todavía me es más doloroso -agregó el Salvador con un acento que estremeció a la Santa- es que obran así hasta los corazones que, de manera especial, se han consagrado a Mí. Por esto te pido que el viernes siguiente a la fiesta de Corpus Christi, se celebre una fiesta particular para honrar mi Corazón, comulgando en dicho día y reparando las ofensas que he recibido en eI Sacramento del Altar. Te prometo que mí Corazón derramará con abundancia las bendiciones de su Divino Amor sobre cuantos le tributen este homenaje y trabajen en propagar esta práctica".

LAS PROMESAS QUE HIZO JESÚS A SANTA MARGARITA, Y POR MEDIO DE ELLA A TODOS LOS DEVOTOS DE SU SAGRADO CORAZÓN.

1. Les daré todas las gracias necesarias a su estado.
2. Pondré paz en sus familias.
3. Les consolaré en sus penas.
4. Seré su refugio seguro durante la vida, y, sobre todo, en la hora de la muerte.
5. Derramaré abundantes bendiciones sobre todas sus empresas.
6. Bendeciré las casas en que la imagen de mi Corazón sea expuesta y venerada.
7. Los pecadores hallarán en mi Corazón la fuente, el Océano infinito de la misericordia.
8. Las almas tibias se volverán fervorosas.
9. Las almas fervorosas se elevarán a gran perfección.
10. Daré a los sacerdotes el talento de mover los corazones más empedernidos.
11. Las personas que propaguen esta devoción tendrán su nombre escrito en mi Corazón, y jamás será borrado de El.
12. Les prometo en el exceso de mi misericordia, que mi amor todopoderoso concederá a todos aquellos que comulgaren por nueve primeros viernes consecutivos, la gracia de la perseverancia final; no morirán sin mi gracia, ni sin la recepción de los santos sacramentos. Mi Corazón será su seguro refugio en aquel momento supremo.

Las condiciones para ganar esta gracia son tres:
1. Recibir la Sagrada Comunión durante nueve primeros viernes de mes de forma consecutiva y sin ninguna interrupción.
2. Tener la intención de honrar al Sagrado Corazón de Jesús y de alcanzar la perseverancia final.
3. Ofrecer cada Sagrada Comunión como un acto de expiación por las ofensas cometidas contra el Santísimo Sacramento.

¡ARRODILLÉMONOS ANTE DIOS!


A continuación os ofrecemos la última carta pastoral que Monseñor Munilla, obispo de Palencia, ha dirigido a sus fieles con motivo de la celebración del Corpus Christi.

“Toda rodilla se doble…” (Flp 2, 10)

La celebración del Corpus Christi se nos ofrece como la antesala para el inicio de la Adoración Perpetua en nuestra Diócesis. El próximo viernes 19, solemnidad del Corazón de Jesús, celebraremos la Santa Misa en nuestra Catedral, a las 20.00, en la que además de dar inicio al Año Jubilar Sacerdotal y de renovar la Consagración de Palencia al Corazón de Jesús, concluiremos llevando en procesión al Santísimo Sacramento hasta la iglesia de las Clarisas, dando así inicio a la Adoración Perpetua. Sirvan estas líneas de hoy como ayuda para crecer en la comprensión de nuestra devoción eucarística.

Arrodillarse ante Cristo, remedio de toda idolatría

En la homilía que Benedicto XVI pronunciaba en el Corpus del año pasado, realizaba una hermosa catequesis sobre el significado de esta postura corporal en la oración y en la liturgia: “Arrodillarse en adoración ante el Señor (…) es el remedio más válido y radical contra las idolatrías de ayer y hoy. Arrodillarse ante la Eucaristía es una profesión de libertad: quien se inclina ante Jesús no puede y no debe postrarse ante ningún poder terreno, por más fuerte que sea. Nosotros los cristianos, sólo nos arrodillamos ante el Santísimo Sacramento”.
En su obra “El espíritu de la liturgia”, el entonces Cardenal Ratzinger daba respuesta a la objeción que juzga que la cultura moderna es refractaria al gesto de “arrodillarse”. Con clarividencia y profunda convicción afirmaba que “quien aprende a creer, aprende también a arrodillarse. Una fe o una liturgia que no conociese el acto de arrodillarse estaría enferma en un punto central”.
El hecho de que en nuestros días se esté extendiendo la costumbre de permanecer de pie en el momento de la consagración en la Santa Misa, o de que se suprima alegremente la genuflexión al pasar ante el sagrario, no parece que sea algo casual o insignificante. La “herejía” más extendida en nuestro tiempo –la secularización- no se caracteriza tanto por negar verdades concretas del Credo, cuanto por debilitar la firmeza de nuestra adhesión a la fe. Da la impresión de que lo políticamente correcto fuese creer a “cierta distancia”, sin entregar plenamente nuestro corazón. En el fondo, estamos ante el olvido de aquellas palabras de Jesús: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser. Este mandamiento es el principal y primero” (Mt 22, 37-38).
No podemos olvidar que la adoración es el mejor antídoto frente al relativismo y que, por lo demás, es indudable que la genuflexión está estrechamente ligada al acto de adoración: Es el reconocimiento que la criatura hace del Creador, es la manifestación humilde de nuestra sumisión ante un Dios todopoderoso que, paradójicamente, también “se ha arrodillado” ante nosotros en la encarnación, en su muerte redentora, y en su decisión de permanecer entre nosotros en la Sagrada Eucaristía.
Mención aparte merecen tantas personas que bien quisieran poder expresar de rodillas su adoración a Cristo, y que por limitaciones físicas se han de contentar con hacerlo con una inclinación u otros gestos de fervor y cariño. ¡Cuántas lecciones nos dan con su valiente perseverancia, sin rendirse a sus “achaques”!

Comulgar “a Cristo” y comulgar “con Cristo”

“El segundo mandamiento es semejante a éste: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo». Estos dos mandamientos sostienen la Ley entera y los profetas” (Mt 22, 39-40). En efecto, el acto de adoración a Dios es consecuentemente seguido del ejercicio de la caridad con todos los necesitados. Éste es el motivo por el que la Iglesia ha unido los dos días “más eucarísticos” del año (Jueves Santo y Corpus Christi), a nuestro compromiso con los pobres, ejercido especialmente a través de Cáritas.
El acto de comulgar no termina con la recepción del sacramento. Recurro de nuevo a otras palabras del Cardenal Ratzinger recogidas en el citado libro: “Comer a Cristo es un proceso espiritual que abarca toda la realidad humana. Comerlo significa adorarle. Comerlo significa dejar que entre en mí, de modo que mi yo sea transformado y se abra al gran «nosotros», de manera que lleguemos a ser uno solo con Él”.
Por lo tanto, comulgar "a Cristo" supone también comulgar "con Cristo", es decir, comulgar con todo lo que Él ama, con sus preocupaciones, alegrías, esperanzas y sufrimientos… de una forma especial, con sus predilectos, los pobres. Ciertamente, estamos ante dos señales determinantes para evaluar la calidad de nuestra participación en la Sagrada Eucaristía: la actitud de adoración y –fruto de ésta- nuestro compromiso con los necesitados.
+ José Ignacio Munilla, obispo de Palencia

lunes, 15 de junio de 2009

CURSO PARA EL APRENDIZAJE DE LA SANTA MISA EN SU FORMA EXTRAORDINARIA


El Instituto Cristo Rey Sumo Sacerdote nos informa que ha organizado un curso para aprender a celebrar la Santa Misa en su Forma Extraordinaria.
El curso se realizará entre los días 7 y 11 de septiembre de 2009, en el convento de los Carmelitas de Toledo.
Los días 7 y 8 se dedicarán al aprendizaje de la Santa Misa rezada, el miércoles 9 a la profundización de la Sagrada Liturgia, y los días 10 y 11 al aprendizaje de la Santa Misa cantada y solemne.
Habrá sacerdotes para ayudar en las prácticas litúrgicas individuales. No faltarán las clases de canto gregoriano y se dispondrá de material litúrgico.
Para cualquier tipo de consulta e información se pueden poner en contacto con el canónigo Olazábal, Superior del Instituto en España en los siguientes números de teléfono o si lo prefieren a través de su correo electrónico: 91 361 5313 y 659538402 cgo.olazabal@icrsp.org.
Desde aquí animamos a todos los sacerdotes navarros interesados en aprender a celebrar la Santa Misa en su Forma Extraordinaria a que se apunten al curso.

sábado, 13 de junio de 2009

LA SECULARIZACIÓN PUEDE TRADUCIRSE EN LA CARENCIA DE VENERACIÓN Y RESPETO POR LA LITURGIA


El Papa participó en la procesión del Santísimo Sacramento por una de las céntricas calles de Roma, después de haber presidido la Santa Misa en el atrio de la Basílica de San Juan de Letrán, catedral del obispo de Roma, cuando el sol se ponía sobre la ciudad eterna.
En la homilía, el Pontífice ilustró con imágenes sugerentes la importancia de la fe en la presencia real de Jesús en la Eucaristía, explicando a los miles de peregrinos que "no hay que dar por descontada esta fe".
"Hoy se da el riesgo de una secularización serpenteante incluso dentro de la Iglesia, que puede traducirse en un culto eucarístico formal y vacío, en celebraciones carentes de esa participación del corazón, que se expresa en veneración y respeto por la liturgia", advirtió.
Según el pontífice, "siempre es fuerte la tentación de reducir la oración a momentos superficiales y apresurados, dejándose llevar por las actividades y las preocupaciones terrenales".
Y sin embargo, dijo, la Eucaristía es "el pan de la vida eterna del nuevo mundo que se nos da hoy en la Santa Misa, para que desde ahora el mundo futuro comience en nosotros".
"Con la Eucaristía, por tanto, el cielo baja sobre la tierra, el mañana de Dios desciende en el presente y el tiempo queda como abrazado por la eternidad divina", indicó.
El Papa no escondió su gozo al poder acompañar a Cristo en el Sacramento por la Vía Merulana que lleva de la Basílica de San Juan de Letrán a la Basílica de Santa María la Mayor.
En esos momentos, invitó a los fieles a elevar esta oración: "¡Quédate con nosotros, Cristo, entréganos el don de Ti y danos el pan que nos alimenta para la vida eterna!".
"Libera a este mundo del veneno del mal, de la violencia y del odio que contamina las conciencias, purifícalo con la potencia de tu amor misericordioso", añadió.
El Papa seguía la Eucaristía arrodillado en un reclinatorio, al mismo tiempo que los fieles, con velas en la mano, hacían de su silencio una profesión de fe.

jueves, 11 de junio de 2009

FESTIVIDAD DEL CORPUS CHRISTI


Alma de Cristo, santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, purifícame.
Pasión de Cristo, confórtame.
¡Oh buen Jesús!, óyeme.
Dentro de tus llagas, escóndeme.
No permitas que me aparte de Ti.
Del maligno enemigo, defiéndeme.
En la hora de mi muerte, llámame.
Y mándame ir a Ti.
Para que con tus Santos te alabe.
Por los siglos de los siglos. Amén.

martes, 2 de junio de 2009

PEREGRINACIÓN PARÍS-CHARTRES 2009

Este pasado fín de semana se ha celebrado en Francia la vigesimoséptima edición de la tradicional Peregrinación de Pentecostés París-Chartres, organizada por Notre-Dame de Chrétienté, la cual reúne anualmente a católicos tradicionalistas de todo el mundo.
A continuación les ofrecemos alguna fotografía de la Peregrinación: